martes, 24 de diciembre de 2013

Por favor, sólo quédate.

Que me aferro a la esperanza de tenerte
Para siempre, como hace un tiempo me dijiste.
Que la vida se torna gris cada vez que recuerdo que te marchas,
Que volveré a morir de frío cada noche por no tenerte pegado a mí.

Y es que no te imaginas la de veces que has faltado,
La de veces que he necesitado tu calma, la que solo tú me das.
No te haces una idea de las veces que he gritado tu nombre, a la deseperada.
Quédate mi amor, hace demasiado frío como para prescindir de ti.

jueves, 19 de diciembre de 2013

Más hielo que fuego

Espero que algún día, o noche
Sientas el peso de todas mis lunas sobre ti.
Que te cuenten como he sido capaz de memorizarlas, despierta.
Y es que el insomnio más horrible es el tuyo.

Espero que algún día sepas verme,
Ver, que no hay una puta noche en la que no vengas oníricamente.
Que ya está bien la broma de acostumbrarme a ti e irte.
Que estoy más rota que entera, en espera.

Si tu objetivo era hacerme lluvia, me has hecho nieve
Fría, muy fría tan fría que quemo.
No sería un problema si la que estuviese ardiendo viva
No fuese yo, una vez más.

martes, 17 de diciembre de 2013



Desde que ya no estamos,
O estoy, que es lo mismo.
Desde que lo dejaste todo teñido de gris
Un gris tan hormigón que ni siquiera el tiempo me lleva.

Desde que el tiempo se quedó anclado,
Y mi corazón más aún, si es que eso es posible.
 Ya no distingo las variedades de un mismo color, como antes.
Marrón de tu  pelo, marrón de tus ojos o de mi café, ya no es lo mismo.

Y dime, por favor, cómo recuperar mi esencia.
Necesito poder mirarte, oírte o saber de ti y
Que no se destrocen, se desvanezcan o las destruyas, mis cenizas.
Son lo único que tengo y están tan rotas como yo.