domingo, 24 de agosto de 2014

Aprieta el gatillo, esa bala seguro que duele menos que tú.
Que voy armada hasta los dientes ante tus ganas persistentes de volver.
Más afilado que un diamante, mi corazón cortante roto como un cristal,
Arrojado contra faldas ajenas, contra palabras lanzadas a matar.

Mátame o muramos, ambos en este tango suicida, que solo nos queda esta vida
Y la estamos desperdiciando. Bailar. Matar.
Mátame a bailar hasta que te suplique que paremos,
que me beses, que me saques de este infierno.

Te declaro culpable de homicidio, por matar mis ganas de besar
Otros labios
Distintos.
A los que un día eran míos.
Los tuyos, amor.

martes, 12 de agosto de 2014

Tienes miedo a naufragar, y lo haces.
Lo haces aún más cuando no tienes el salvavidas que formaban sus vocales.
Sus medias sonrisas y sus labios imperdonables.

Cuando notas que te faltan sus brazos,
cuando recuerdas cuando queriais como gatos,
con la fuerza de siete vidas.

Y que maravilla, chico,
mirar tus ojos y saber que era yo por quien brillan
O lo hacían, qué más da .

Que es tu pelo donde quiere quedar atrapado,
sin posibilidad alguna de ser rescatado,
de tu esencia.

Que putada, que a estas horas de la madrugada no tenga tu pecho
como almohada.

Qué desperdicio,
tener que escribir para llenar tu ausencia,
para apagar tu vicio.