miércoles, 26 de marzo de 2014

Ya ves, los sueños no mienten y ayer volví a soñar con usted .

Hoy me he despertado una hora antes para así tener más tiempo de comerte a besos, pero no estabas. No puedo negar que anoche sentí que dormías conmigo, que era en tu cuello y no en mi almohada donde me acurrucaba cada vez que me desvelaba en mitad de la noche. Que eras tú quien me decía que me durmiera que tenía que despertarme en siete horas y dieciséis minutos, no la alarma de mi móvil. Te sentía tan cercano, notaba tus abrazos en mitad de la noche tan reales que he sentido que después de tres meses volvía a dormir y todo porque te he tenido conmigo, aun siendo imaginariamente. Lo peor es cuando me doy cuenta de que tu presencia es solo ficticia y que por más que quiera es esa de la única forma en la que podré tenerte. Quizá fue el viento el que trajo consigo miles de recuerdos, que me llevaron al pasado, donde querría quedarme para siempre. Quizá fue el viento el que me traía cada dos minutos tu olor haciéndome sentir que mi cama era también tuya, al menos en ese momento. Quizá fue el viento el que me ha recordado aquella primera vez en la que me decías adiós y yo al ver que te perdía culpé al viento de mis ganas de llorar. Quizá fue el viento entrando por mi ventana el que me ha estado acariciando la espalda toda la noche, a lo largo de toda la columna. Quizá fue el viento el que me ha quitado los pendientes esta noche, porque ya sabes tú que solo se me caen con los abrazos y hoy he amanecido sin ellos y sin ti, una vez más. Solamente espero que sea el viento quien de nuevo, me traiga calma o te traiga a ti, pero que se dé prisa por favor que esta primavera está empezando a ser invierno.

https://www.youtube.com/watch?v=aOeNslLRKlo

viernes, 21 de marzo de 2014

Llegó con tres heridas: la del amor, la de la muerte, la de la vida.

Manda cojones que la herida que más nos duele no pueda apreciarse, manda cojones. Los cojones que nos faltaron para apostar por esto, bueno… ahora es aquello más bien porque el tiempo pasa y los recuerdos quedan cada vez más lejos, más fríos. El dolor, equiparable a cualquier daño que avoque a la muerte, incluso lírica. Un dolor semejante al de cristales punzantes en el corazón que con cada latido van clavándose poco a poco más adentro. Un dolor punzante en la boca del estómago, por un donde un día entraron mariposas y donde hoy van a morir. Ojalá que algún día recupere la fuerza suficiente para volver a coger lápiz y papel y dejarme llevar por la inspiración, la que me dabas. Porque ante todo inspirabas, en un pestañeo tuyo cabía un soneto y con el tacto de tu mano era capaz de sentir el roce de una melodía. Y he de confesar que no hay nada que me de más miedo que volverme de hielo, que volverme áspera al tacto y reacia a oír cualquier promesa para evitar daños. Que nadie vea lo que tú fuiste capaz de ver, que nadie pueda hacerme sentir tan cómoda como cuando yo, en tu pecho. 

martes, 18 de marzo de 2014

Battles

Me ahoga el silencio, gota a gota, palabra a palabra.
Estuve tan rota que hasta me tranquilizaba, sabía que no podía ir a peor.
Estuve tan muerta, tan en parada cardiaca, que sentir dolor me hacía sentirme viva.
Tan reducida a cenizas que no me quedó otra que resurgir de ellas, aunque costó.
Me costó ver de nuevo lo bonito de las cosas, lo bonito de mí,  y aún cuesta.

Y es lo bueno que tenemos la ruinas, que una vez rotas solo pueden hacernos resurgir.

sábado, 8 de marzo de 2014

Au revoir.


Que adiós, que me voy. Mejor dicho, te vas, porque pienso cerrar con llave todas puertas que me lleven a ti. Que adiós, que se acabó, que no hay por dónde coger un solo lamento más. Que sí, que es verdad que anoche soñé contigo, pero me negué a mirarte porque hay tanto que decir… Tantas palabras atragantadas, que en vez de tragármelas tendría que haber escupido. Tanto que decir, que es mejor callar. Tantos “gracias” que nunca dije quizá porque los di por supuestos, quizá fue ese el fallo. Que “c’est fini”, que me lo debo. Me debo la paz de abrir los ojos por las mañanas y no sea por alguien, que sea por mí. Que me debo dejar de buscar el fallo en el espejo y sonreírle para que me devuelva la sonrisa. Que no tengo fuerzas para llorarte, pero si unas ganas increíbles de romper con todo lo establecido. Que empiezan a notarse los primeros atisbos de la primavera y esta vez la flor más grande pienso ser yo.


http://www.youtube.com/watch?v=qmxFAT581T4

domingo, 2 de marzo de 2014

Que hayas pasado a ser hielo no te obliga a congelarme. Que te diera la capacidad de elección no significa que hayas sido premiado con un comodín, no. Abre los ojos, sé claro, duela o no.Y sí, a veces preferiría haberme ahorrado muchas malas elecciones que me han ido rompiendo poco a poco por dentro, pero sabes? Prefiero vivir con corazón que sin cicatrices.