No hay manera humana de parar este viento,
Tampoco divina y créeme cuando digo que lo intento.
El viento te acaricia cuando vas en el barco correcto
Cuando no, es una tempestad que te arroja contra el suelo.
Hay días en los que, cuando todo está en calma, no me
arrepiento
Sin embargo otros, con la mar brava , sólo puedo desgarrar
lamentos.
Porque desgarra de la peor manera posible, profundamente,
pero lento lento.
Piano piano, así son los momentos que hace tiempo fueron los
más fuerte. Y ya no.
El gris hormigón de la rutina, de la soledad que provocan
las mentiras.
Tan fuerte que no me deja avanzar
Tan endeble que dudo de su fortaleza cada vez que el mar
Lo golpea
Piano piano,
Y lo derriba.