Llegaste hablándome de magia y al
poco tiempo lo entendí, no se trataba de trucos se trataba de amor. Se trataba
de la facilidad que tenía y aún tengo para quedarme embobada mirando tus pecas,
tus ojos y esos rizos que parece que me piden que me enrede en ellos. Este
tiempo lejos de ti me está quemando por dentro, la idea de no tenerte aquí
conmigo me parece la peor de las torturas y no poderte rozar el peor de los
castigos. Haz un poco de tu magia y haz que vuelva al día en que se abrieron
las puertas y cargada de maletas al verte me sobraba todo porque te volvía a
tener. Volvamos atrás, a las mañanas en las que al despertarme te encontraba dormido
a mi lado y a las ganas incontrolables de despertarte a besos. Volvamos a dormirnos
abrazados y dejando todas las películas a mitad. Volvamos a correr de un sitio
a otro, a perdernos por los pasos subterráneos y a que me cojas de la mano para
que no me pierda. Y hablo de un perderme más metafórico que real porque si me
sueltas juro que no sabría vivir. Volvamos
a hacer planes que nunca salen y a improvisar días que no se pueden olvidar.
Volvamos a abrazarnos cuanto antes, volvamos a tenernos de frente. Vuelve.
