domingo, 5 de julio de 2015
Que la primavera cale en tus huesos y sea la estación eterna de tus ojos, en la que no existen billetes de ida y vuelta sólo "aller simple" siempre hacia mí, o eso espero. Que cuando te encuentres solo pienses que el campo y sus flores, que tanto odio, te acompañan. Harán de coro para la melodía que supone oirte respinar y el ritmo vendrá marcado por el choque de tus pestañas. Cuando pienses que no te queda nada te quedará todo. Acabar sin nada significa luchar por algo nuevo, y yo contigo. Déjame decirte que los miles de deseos que hay en mi lista no están en vano y pienso alcanzarlos todos. No pienso dejar en el tintero ni un plan de los míos, de los tuyos, con nosotros quiero decir.
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