sábado, 11 de octubre de 2014

Llegas levantando primaveras, acostando inviernos.
Llegas cuando todo estaba muerto.
Llegas tarde, demasiado, pero llegas.

Apareces, por sorpresa
Y contigo, la vida entera.
Apareces de la nada, floreces como la hiedra.

Llegas cuando estaba en el subsuelo
Llegas para hacerme renacer, para que toque el cielo.

Llegas y, ojalá, no te marches nunca.

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